El chimpancé de África occidental es una subespecie clasificada en la categoría de peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En Senegal se estima que su población es de 500 individuos, siendo sus principales amenazas en esta región la deforestación y la fragmentación del hábitat causada por las actividades humanas.
Debido a las peculiaridades de este hábitat, muy vulnerable al cambio climático y con largas sequías, los chimpancés de esta zona tienen unas adaptaciones específicas al entorno para poder acceder a los escasos recursos hídricos y tróficos. Una de las amenazas más graves que afrontan los chimpancés es la desaparición de su hábitat a causa de incendios intencionados que queman sin control sus bosques para la creación y expansión de campos de cultivos, la creación de pastos para el ganado y la mejora de la visibilidad para los cazadores furtivos en puntos de acceso a agua.
Desde 2009 el Instituto Jane Goodall (IJG) ha desarrollado programas de conservación e investigación para chimpancés salvajes en la Reserva Natural Comunitaria de Dindéfélo (sur de Senegal), así como proyectos de desarrollo sostenible y educación ambiental con las comunidades locales.
Este proyecto permitirá realizar esta labor de monitoreo y se centrará en la protección del hábitat, mediante la realización e implementación de un plan de prevención de incendios forestales, con las medidas necesarias, como la creación de fajas cortafuegos y la sensibilización de la población local.